CINTIA CLARA ROMERO

LA PERSISTENCIA DEL DESEO
Noviembre 2011

La acción constructiva del discurso
El proceso de ejecución del videoarte se sustenta en la producción y en la posibilidad de establecer una dinámica, tanto óptica como conceptual, a través de la narración fílmica y se transforma, a través de la materialización de la imagen en pantalla, en un relato audiovisual.
El soporte de ejecución utilizado, ofrece variadas posibilidades, en el caso de la instalación sonora-visual realizada por Cintia Romero, donde se podrán ver varias pantallas en todo el ámbito del museo, así se demuestra. Está planteada desde grabaciones de acción previa, resultante del exhaustivo trabajo de la artista, con su intervención directa sobre las programadas performances registradas, en el momento en que se produce la actuación, conciente de la función lúdica de las acciones, realiza una apropiación del relato, con total intensión en el momento de resolver la operación constructiva de su discurso.
Con una dinámica en tiempo real, con cámara fija generalmente, nos define a su vez un recorrido (espacio), entendido como período de acción (tiempo) y así surge la idea de recuperación permanente de la imagen transmitida.
Los monitores reconstruyen una y otra vez, el momento en que las imágenes fueron tomadas, en que las escenas se produjeron, y los registros fueron actuados, luego, todos a la vez, juntos en la otra escena, la escena de la instalación museística, toda realidad individual se desvanece y solo hay espacio para la epifanía multimedial del conjunto.
Hay ahora una referencia de grupo colectivo audiovisual que aglutina y a la vez, focalizaciones individuales que atraen enmarcadas por la pantalla, donde irán apareciendo las partes de la estructura estratégica del anclaje visual y se logra un recorrido con mirada direccionada ineludible a partir del recurso dominante, del loop, reproducido incansablemente en la resolución de estas obras.

Instalada en un tiempo contínuo
Elegir un momento y no otro puede hacer la diferencia, en las obras de Cintia Romero es notoria esta intensión, aunque cualquier tramo seleccionado le daría los mismos beneficios para sus armados audiovisuales. Monta un fragmento en forma repetitiva, crea una obsesiva visión de ese instante, se aferra una y otra vez sobredimensionando el segundo elegido y de ese modo planta e impone una idea, nada mas y nada menos que la transformación de una reiteración en un posible avance, en un modo de situarse en el límite impuesto al tiempo.
No avanza ni retrocede, se instala allí,  en un tiempo continuado en sí mismo, en un fijo y a la vez amplificado instante donde la reiteración sobre la acción, delimita una construcción, la continuidad está tomada como un acontecimiento trazado en la posibilidad incierta, es la instancia latente de lo futuro que finalmente se consolida como tramo-fragmento e inmediatamente deja de serlo para atender al completo y potente relato infatigable en la artista.
Cintia Romero se autoconvoca y se autorreferencia , es su centro visual y su clave de reflexión, cuando se corre de ese lugar genera y construye visualmente atendiendo a otros, desde sí misma. Sus procesos productivos son claros e insisten con la naturaleza como contexto de espacio contundente. Desde ese lugar amplio, profundo, sin límites y en evolución permanente, planta un quiebre, un impedimento, sin fatiga repite, reitera como haciendo un paréntesis en el devenir, marcando una conciliación con otro universo en espera, un cosmos en suspenso, tal vez para ver si puede crear otro mundo y modificar desde ese instante fijado, la naturaleza de las cosas y cuando continúa la trama, ver si otro es el estado de los acontecimientos.
La artista desde ese enclave autónomo arma la potencia vital de otra estructura en contrapartida a la conocida, volver a partir es destruir el orden establecido y la linealidad pautada del relato con su inicio, desarrollo, desenlace y final como lo conocemos.
La acción circular no permite determinar estos puntos, es más, Romero se abstiene de generarlos y se produce otra dialéctica con la trama de su relato. De este modo el fragmento avanza de alguna manera, progresa en su inquietante resultado y produce un nuevo marco de referencia para la percepción del que observa.
De alguna manera, ofrece resistencia para verificar que ese continuo luego, ha variado, allí está su límite, la certeza de saber que sigue andando anclada en los pliegues del tiempo, obstinada intentando liberarse con su accionar a cuestas produciendo un nuevo marco de referencia para la percepción del que observa.
Como en un mecanismo de autorregulación, intenta una y otra vez mantener presente a perpetuidad y demanda, aferrada como testigo del tiempo, la esperanza del logro en y piensa que algo es posible en su utopía.


Montaje










Salas 






Vernissage 




































EDUARDO MAC ENTYRE

FORMA EN MOVIMIENTO
Octubre 2011

Una única obra produce en todo el museo una amplia gama de acciones. Esto es posible dada la geometría, elemento esencial en la creación de la obra “Forma en movimiento” del maestro Eduardo Mac Entyre, que data del año 1973 y que es patrimonio del MAC a partir de la premiación recibida por la Fundación Zurich arteBA, que permitió la adquisición de la misma.

La obra en cuestión está rodeada de conceptos espaciales, organizados compositivamente desde lo lineal, dando un orden racional al entorno que se encuentra intervenido en su totalidad. Pisos, paredes indican una valoración del espacio de recorrido como parte de la obra presentada.

Se puede decir que se produce un efecto integral que alude al ámbito museístico, a la corriente artística a la que pertenece la obra, al período en que fue creada y a la forma contundente y absoluta que presenta la misma.

Desde esa visión amplia se priorizó el protagonismo de su esencia, de sus proporciones y de su estructura compositiva. Así es como la obra “Forma en movimiento” es un testimonio de un repertorio epocal de las artes visuales de nuestro país, es también una evocación de un período en la evolución de las formas para que la geometría pase a ser protagonista de la representación sin argumentos ni referentes objetuales, así queda abolida toda injerencia de los fenómenos de representación y significación para ser solo intensión plástica.

Estas fueron las bases donde asentaron sus propuestas los referentes del “Neo – abstraccionismo”, donde el puro espacio perceptivo que se le crea al que observa irá en su complejidad de evolución sistemática dando un nuevo orden constructivo, una nueva inmanencia formal y hasta una nueva intensión sobre la acción plástica misma.

Al crear una energía desplegada por ese orden espacial, surge de inmediato la intensión de la acción, del dinamismo, de la energía radiante que se produce en la búsqueda de sus innumerables posibilidades. Surge de este modo lo que se denominó “Arte Generativo” donde se utiliza la línea como base de una estructura en la que los entramados curvilíneos producen efectos ópticos.

El movimiento que se le imprime a la obra está dado desde el cálculo físico – matemático y el cinetismo surge por la mecánica de su dinamia. Se conjuga en este objeto, la forma material específica del cuadrado (caja) con los recursos ópticos- cinéticos donde la óptica humana se ve obligada a interactuar en una dinámica de transformación permanente de líneas entrecruzadas con un entramado que producen movimientos y cambios cromáticos a la vez.

Vibración, oscilación, efectos ópticos, estrategia de acción, rigor constructivo, nos depararon una nueva dimensión lograda allá por los años 70.

En esta dialéctica de referencia histórica que asombra por su precisión y el ahora, con otras y tantas maneras de ver las artes visuales, producimos un desplazamiento, una articulación de reinterpretación y nos atrevemos a dar un orden a lo develado, activando otros signos en la escena para destacar los valores que permanecen intactos en esta obra.

UNA NUEVA MODALIDAD DE TRABAJO EN EL MAC PARA ESTA MUESTRA

La curaduría, diseño de salas, montaje y puesta en escena es parte de un trabajo que se denominó “Ensayo general” para las obras patrimoniales donde todos los que integran el MAC propusieron, diseñaron y colaboraron para la exposición de la obra “Forma en movimiento” de Eduardo Mac Entyre.

Los protagonistas son:

Roxana Biaggini

Sebastián Bruera

Anabella Rocco

Roxana Ternavasio

Vanina Guttierrez

Emiliano Descalzo

Con la supervisión de Stella Arber


Reuniones curatoriales





Montaje

















Salas